
El Romancero Gitano es una obra poética de Federico García Lorca, publicada en 1928. Está compuesta por dieciocho romances con temas como la noche, la muerte, el cielo, la luna. Todos los poemas tienen algo en común, tratan de la cultura gitana. El autor hace muchas descripciones al mundo de los gitanos.
Presenta una gran síntesis entre la poesía popular y la alta, transcurre entre dos motivos centrales, Andalucía y los gitanos, tratados de manera metafórica y mítica.
La obra refleja las penas de un pueblo perseguido que vive al margen de la sociedad y que se ve perseguido por los representantes de la autoridad, y por su lucha contra esa autoridad represiva. El libro tiene mucha sensualidad y muchas metáforas que marcan la historia.

Contenido y estructura
Lorca estiliza el mundo gitano, alejado del costumbrismo y tipismo folclórico.
Se puede dividir el Romancero en dos series, dejando a un lado los tres de los arcángeles que simbolizan a Córdoba, Granada y Sevilla. La primera serie es más lírica, con la presencia dominante de las mujeres, la segunda es más épica y predominan los hombres.
El gitano, por sus creencias y código, choca con dos realidades; el amor y "los otros" que invaden sus derechos o prestigio, gente de su propia raza o la sociedad que los margina y oprime, cuyo brazo armado es la Guardia Civil, y suele desembocar en sangre y muerte. El amor, el derecho personal, las creencias, llevan a la muerte o herida moral de difícil curación.
Un romance destacable es el de la Guardia Civil española, que no es representada con mucha simpatía y que toma en la obra un papel antagónico.

Estilo
Los símbolos: de acuerdo con su gusto por los elementos tradicionales, Lorca utiliza frecuentemente símbolos en su poesía. Se refieren muy frecuentemente a la muerte aunque, dependiendo del contexto, los matices varían bastante. Son símbolos centrales en Lorca:
- La luna: es el símbolo más frecuente en Lorca. Su significación más frecuente es la de muerte, pero también puede simbolizar el erotismo, la fecundidad, la esterilidad o la belleza.
- El agua: cuando corre, es símbolo de vitalidad. Cuando está estancada, representa la muerte.
- La sangre: representa la vida y, derramada, es la muerte. Simboliza también lo fecundo, lo sexual.
- El caballo (y su jinete): está muy presente en toda su obra, portando siempre valores de muerte, aunque también representa la vida y el erotismo masculino.
- Las hierbas: su valor dominante, aunque no único, es el de ser símbolos de la muerte.
- Los metales: también su valor dominante es la muerte. Los metales aparecen bajo la forma de armas blancas, que conllevan siempre tragedia.
La metáfora: es el procedimiento retórico central de su estilo. Bajo la influencia de Góngora, Lorca maneja metáforas muy arriesgadas: la distancia entre el término real y el imaginario es considerable. En ocasiones, usa directamente la metáfora pura. Sin embargo, a diferencia de Góngora, Lorca es un poeta conceptista, en el sentido de que su poesía se caracteriza por una gran condensación expresiva y de contenidos, además de frecuentes elipsis. Las metáforas lorquianas relacionan elementos opuestos de la realidad, transmiten efectos sensoriales entremezclados, etc.
El neopopularismo: aunque Lorca asimila sin problemas las novedades literarias, su obra está plagada de elementos tradicionales que, por lo demás, demuestran su inmensa cultura literaria. La música y los cantos tradicionales son presencias constantes en su poesía. No obstante, desde un punto de vista formal no es un poeta que muestre una gran variedad de formas tradicionales; sin embargo, profundiza en las constantes del espíritu tradicional de su tierra y de la gente: el desgarro amoroso, la valentía, la melancolía y la pasión.



